lunes, noviembre 21, 2005

Sucursal Babel




Hélène me expropió ayer, de golpe, mi pequeño refugio de locura cotidiana al aseverar de golpe, tras escuchar el corto argumento de la protagonista de una película que compartimos: "¿Ves? Tú no estás loco. Los locos no pueden saber que están locos."

Así de inocuo, de inocente. Y ella no sabía que sembraba en mí una pequeña semilla de desasosiego. Porque si no me queda, en la mansión de lo cotidiano, espacio para esa diminuta habitación de locura que a veces me libera, entonces ¿qué?.

Pienso y pienso en la noche. Y la respuesta llega simple, sencillo bálsamo para mi infantil espíritu, y como un guiño (otro) para Aldán: el no-loco, que de tanto fingir que pierde un poco la razón de vez en cuando convence a todos, y hasta a él mismo, de que sí está un poco loco.

Va Nuno Júdice para cerrar el torpe manifiesto.

EPIGRAMA

La locura es la grandeza de los simples:
de esta forma son ellos más de lo que son,
cogiendo flores blancas y corrientes.

Los orates, de ojos desorbitados,
crecen lentamente como los árboles:
sólo que no dan hojas ni frutos.

Amos sus frases sin sentido:
doblan en ellas las abstractas campanas
de un campanario sin ventanas.

Denme, oh locos, su razón
— esos remos para subir por el tiempo
hasta la fuente de un dios obsceno y desnudo.

De La condescendencia del Ser (1988)

EPIGRAMA

A loucura é a grandeza dos simples:
assim são eles mais do que eles,
colhendo flores brancas e reles.

Os doidos, de olhos arregalados,
crescem devagar como as árvores:
só não dão folhas nem frutos.

Amo as suas frases sem sentido:
dobram nelas os sinos abstractos
de um campanário sem janelas.

Dai-me, ó loucos, a vossa razão
— esses remos de subir o tempo
até à fonte de um deus obsceno e nu.

De A Condescendência do Ser (1988)

4 comentarios:

edilberto aldan dijo...

Frente a ese comentario de que los locos no son tales si son capaces de reconocerse como tales, me apego a lo dicho por James Cole en 12 Monkeys:

Oh, wouldn't it be great if I was crazy? Then the world would be okay.

Y sí, yo deseo que el mundo me esté ok, ¿no sería genial estar loco entonces?

Justes dijo...

la locura, vease la rama dorada y las amables lecciones del maestro, no es sino la divinidad descendida. amen.

Hueso dijo...

¿locura? , mira la estupidez. la locura no existe

benditos aquellos capaces de conmoverse con el entorno y formar parte de él, envidiados sean los que ven a colores y huelen las palabras

Anónimo dijo...

totalmente cierto, la locura es una invención de algunos personajes muy serios incapaces de disfrutar con su entorno como para entender a quienes lo hacen